The Expendables

Imprimir

Desde hace unos años, Hollywood, aparte de carecer (en general) de ideas originales, creo que ha descubierto el punto débil del espectador habitual: la nostalgia. Creo que es el motivo de que ciertas películas hallan tenido los exitos en taquilla que han tenido a pesar de ofrecer poco más que recuerdos y una estética familiar.

Reconozco que yo también soy una nostálgica, y que por eso me entusiasmé cuando recibí la noticia de Indiana Jones IV, se hablaba de la películas de Transformers y G.I. Joe o cuando llegaron las primeras imágenes de Terminator Salvation. Reconozco que babeé delante del primer trailer de La Jungla 4.0 y estoy esperando con ansia que el nuevo Conan sea una realidad.

Algunas de éstas, unas más que otras, me decepcionaron, otras medejaron un buen sabor de boca, y sé que ciertos proyectos, si llegan a ver la luz (por favor, por favor, que Sam Raimi haga Evil Dead IV) me harán tirarme de los pelos. Sé con certeza que este cine no está formado de obras de arte, pero lo veo una y otra vez porque trae recuerdos de series o sagas que seguíamos sin pedir más que un poco de diversión o de ciertos personajes que fueron iconos para nuestras infancias.

Sylvester Stallone, últimamente, parece haberse dado cuenta de ese "efecto nostalgia" y de lo rentable que puede salir. "John Rambo" (2008) o "Rocky Balboa" (2006), escritas y dirigidas por él, son una muestra de cómo resucitar viejas glorias. Y, en un futuro próximo, "Rambo: The Savage Hunt", seguirá con la saga de ese veterano de Vietnam que no siente las piernas, esta vez con toques de ciencia ficción. Sin embargo, la película que me ha llamado la atención esta vez es la próxima que Stallone estrenará en 2010, "The Expendables" cuyo significado "Los Prescindibles", no deja de tener cierta ironía; y es que hoy en día, apuesto a que poco futuro se le daba a los actores que formarán el comando mercenario (cuya original misión es acabar con un dictador sudamericano) que protagoniza esta película.

Sylvester Stalone, como no. Jason Statham, nuestro Transporter y Crank favorito. Jet Li, maestro de las artes marciales. Mickey Rourke, recién salido de su papel de Ivan Vanko en Iron Man 2. Bruce Willis, y no digo más porque citar sus personajes emblemáticos me costaría un post entero. ¡¡¡Dolph Lundgren!!! el viejo He-Man o malo de Soldado Universal. Y, como aparición estelar, el Charche, que se rumorea actuará en un cameo como él mismo, es decir, el Gobernator de California.

La mayor parte del casting, (con algún luchador de WWF por en medio) son actores que llegaron al cine a base de cacha, pectorales y acción desenfrenada. Películas de los 80 y 90, de parejas de policías, de chicos duros de matar, con frases contundentes, peleas sangrientas, explosiones y muchos toques de humor negro.

¿Grandes recuerdos, verdad? Sí. Recuerdos para una película de viejas glorias con argumento clásico. Me pica la curiosidad. Mucho. Sin embargo, no tengo ni idea de qué esperar de ella. Dudo que el argumento sea prufundamente filosófico. Acción seguro pero... ¿con lo yayos que estan algunos conseguirán hacerla creíble? ¿O estaremos viendo los últimos coletazos de un género que se extingue, un último homenaje a aquella acción sin más expectativas que la acción en sí?

Hace poco me di cuenta de lo abuelito que está Jean Claude Van Damme, que sin embargo prepara una nueva entrega de Soldado Universal y una peli de acción (Weapon) que rodará con Steven Segal y seguramente haga competencia a Expendables, a la que no quisieron unirse. Y, la verdad, no puedo dejar de pensar en estas nuevas entregas con cariño, aunque sé que, si segundas partes nunca fueron buenas, terceras, cuartas, quintas y sextas mejor no hablar. O no hacerse expectativas, ya que la memoria siempre es traicionera y recordamos el pasado mejor de lo que fue.

Y aún así, estoy segura de que veré The Expendables, y probablemente ese Soldado Universal Next Generation. Y, si lo pienso, no lo haré por el argumento, la acción, o una estética atrayente. Sino por recordar un poco los buenos momentos que pasé con aquellas otras películas parecidas, cuando el T-800 cargaba la recortada, me preguntaba para qué servían las tres conchas o Van-Damme huía de la Legión Extranjera.

Juventud, divino tesoro... :P

Artículo publicado originalmente por Daan en unbosquedeideas.blogspot.com